Teléfonos : (+54 11) 4805-4888 / (+54 911) 5823-7463
Recoleta, Buenos Aires, Argentina

Niñez y adolescencia


Servicio de NIÑOS Y ADOLESCENCIA

.

La salud ocular en los niños es importante que sea controlada periódicamente por un oftalmólogo desde la más temprana infancia.

Es frecuente que los problemas de visión en los chicos pasen desapercibidos  sobretodo porque no tienen un punto de comparación y por eso sienten como “normal” el modo cómo que ven.

La prevención es fundamental para evitar problemas oculares o secuelas graves en la visión que no podrán remediarse en el futuro. Por eso es importante que los niños tengan una atención oftalmológica adecuada y periódica.

Los niños recién nacidos sólo pueden distinguir los objetos como bultos; en el primer mes de vida esa visión mejora cuando el bebé logra fijar la luz, y a los tres meses, cuando logra seguir los objetos que se mueven frente a él.  En la niñez, la visión continúa desarrollándose a medida que el ojo va creciendo, sin embargo, si los ojos no  se desarrollan en su total capacidad, la habilidad visual disminuye. Después de los 7 años de edad, la evolución del sistema visual tiende a completarse y los defectos visuales que no hayan sido resueltos hasta ese momento ya no pueden ser mejorados: condición llamada ambliopía.

.

¿Cuándo se deben realizar los controles visuales de los niños?

.

Los chicos, presenten o no problemas visuales, deben ser controlados oftalmológicamente en el nacimiento, a los 6 meses de vida, en la edad pre escolar (3 o 4 años), y luego periódicamente en la edad escolar. Tanto al nacer como al ingreso escolar el control oftalmológico es obligatorio.

La visión de los niños se desarrolla y cambia desde el nacimiento y los primeros años de vida son muy importantes para este proceso El pediatra o médico familiar puede revisar los ojos pero un examen oftalmológico completo debe ser realizado por un oftalmólogo.

Actualmente hay equipamiento que permite determinar si hay problemas visuales u oculares a cualquier edad, aun en niños que todavía no saben hablar, gracias al enorme avance logrado en el campo de la Oftalmología Infantil.

.

¿Qué problemas oftalmológicos pueden tener los niños?

.

    • Hipermetropía:
 Se trata de una condición óptica natural en los niños que va desapareciendo a medida que crece el ojo. Sin embargo, cuando permanece fuera de los rangos normales puede causar dolor de cabeza o vista cansada y en algunos casos acompaña al estrabismo.
    • Miopía: 
Presenta una visión lejana borrosa y una visión cercana buena. Es lo que comúnmente las personas definen como “cortos de vista”.
    • Astigmatismo:
 Provoca que las imágenes se vean distorsionadas.
    • Catarata:
 Es la opacidad congénita  o traumática del cristalino. Puede compararse con una ventana que “se empaña” con el frío o el vapor.
    • Estrabismo: 
Consiste en la desviación de uno o ambos ojos, es una causa común de la ambliopía.
    • Retinopatía del prematuro: 
Afecta las venas y arterias del interior del ojo en el bebé prematuro.
    • Glaucoma

.

Estas enfermedades enumeradas anteriormente pueden además generar ambliopía que será lo primero que el oftalmólogo buscará diagnosticar y corregir. Después de tratar la causa, tratará la ambliopía con la ayuda del niño quien deberá esforzarse en usar su ojo “vago”. Esto se logra cubriendo con un parche el ojo con buena visión durante el día, y en determinados horarios, por semanas o meses, para estimular al ojo “vago”.

Si la ambliopía no es tratada a tiempo, el ojo amblíope puede sufrir un efecto visual irreversible, y si en un futuro el ojo sano se enferma o se lesiona, puede desarrollarse una visión pobre de por vida.

El oftalmólogo debe enseñarle a los padres a implementar el tratamiento de la ambliopía, pero es responsabilidad de éstos seguir con el tratamiento correctamente. A ningún niño le agrada que le tapen el ojo que le permite ver bien y desenvolverse; pero los padres deben esforzarse y convencerlo de que es lo mejor para él. El éxito del tratamiento estará estrechamente vinculado a la participación y responsabilidad de los padres,  así  como a la cooperación del niño.

El resultado dependerá también de la severidad de la ambliopía y de la edad del niño al momento de la detección. Si la ambliopía se descubre después de los 8 ó 9 años el tratamiento puede fracasar; por eso es muy importante tener valoraciones periódicas con el oftalmólogo desde temprana edad.